Cotizada mano de obra
La búsqueda de trabajadores mineros a nivel mundial es bastante intensa. Esto ha generado graves incrementos de costos. El Perú no escapa a esta situación y se prevé que en el 2013 habrá dificultades para hallar buenos técnicos y profesionales del sector.
Miguel es un ingeniero de minas peruano de 53 años, con una familia acostumbrada a seguir sus pasos a cualquier país donde sus servicios profesionales sean convocados.
Desde 1993 empezó a trabajar en minas de Chile, en el oeste de Australia, en Denver (EE.UU) y hasta en Indonesia. En este país, hace pocos meses recibió una llamada en perfecto español: «Miguel, le hablamos del Perú, tenemos referencias suyas y nos interesaría conversar con usted para una propuesta laboral que creemos que le puede interesar». Al otro lado de la línea se encontraba un head hunter local que le proponía encargarse del diseño e ingeniería de un proyecto minero próximo a desarrollarse en el Perú. El sueldo que recibiría era casi similar al que obtenía en Indonesia; sin embargo, el buscador de talento era hábil, tenía un elemento bastante poderoso que posiblemente convencería a Miguel. Le estaba dando la oportunidad de regresar a casa.
Efectivamente, Miguel retornó con parte de su familia a reencontrarse con su país. El head hunter recuerda esta historia como un gran logro, porque no había forma de hallar a un ingeniero para el diseño de proyectos en varias partes del mundo. Apeló a su última carta: la nostalgia. Y le resultó.
Las estrategias que están desarrollando los cazatalentos para conseguir a los profesionales idóneos para las plazas que las mineras y las empresas de energía les solicitan suelen ser bastantes creativas y agresivas; sobre todo, porque hoy la escasez de técnicos y ejecutivos vinculados al sector minero-energético se acentúa cada vez más. Este problema no solo es local, es mundial.
El presidente del Comité de Recursos Humanos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), Othmar Rabitsch, indica que hay varios países mineros que han puesto sus ojos en el Perú para reclutar trabajadores especializados en el sector; no solo a nivel gerencial, sino en niveles técnico y obrero, para «llevárselos». Australia, por ejemplo, ha ofrecido programas de aprendizaje de inglés a técnicos peruanos para que trabajen en los nuevos proyectos mineros de ese país; mientras que Chile está contratando a los técnicos que egresan de Tecsup de Arequipa para lograr completar sus cuadrillas.
Según la prestigiosa publicación Wall Street Journal, el auge de las materias primas ha elevado la demanda de mineros en todo el mundo. Esta escasez de mano de obra podría desacelerar el crecimiento y aumentar los costos para las empresas mineras del orbe. La misma publicación indica que la falta de trabajadores está obligando a algunas compañías, como BHP Billiton, a movilizar en avión a trabajadores hacia minas remotas.
En ese sentido, la minera señaló que no hay suficientes trabajadores en una región remota del estado de Queensland, donde planea explotar una mina, además de la que ya tiene en operación. Para ello, planea llevar en avión a 500 trabajadores desde Brisbane a Moranbah – recorriendo 805 kilómetros de distancia –; pagar su alojamiento y luego regresarlos a casa al cabo de dos semanas. Por supuesto, se trata de un programa sumamente costoso.
BHP Billiton advirtió a los inversionistas en el 2010 que enfrentaba «escasez de talento en ingeniería, servicio técnico, construcción y mantenimiento. La situación podría tener un impacto adverso en el costo y el tiempo de proyectos de desarrollo, y el costo y la eficiencia de operaciones existentes».
Mientras tanto, otras mineras gigantes como Rio Tinto vienen desarrollando otro tipo de estrategias para enfrentar la escasez de trabajadores: la automatización de sus operaciones. Rio Tinto afirma que no tiene suficientes perforadores ni choferes de camiones para sus enormes operaciones de mineral de hierro en la región Pilbara de Australia. Tampoco cuenta con suficientes conductores de locomotoras para llevar mineral de las minas.
Sin embargo, otras ya han sucumbido a esta escasez. Una de ellas es Nittetsu Mining Co., de Japón, la cual se vio obligada a dilatar sus planes para desarrollar la mina de cobre Sol Naciente en Chile debido a una carencia de mineros.
A nivel mundial esta escasez podría tener efectos en los programas de expansión que están evaluando las empresas mineras en todo el globo, con costos bastante altos. Sin embargo, este escenario beneficiaría a los trabajadores mineros. En Australia el salario oficial promedio es de US$97.750 por cada trabajador minero; mientras que en EE.UU. es de US$63.728 (montos 20% más altos que los registrados hasta el 2005).
Por su parte, en el aspecto gerencial, Wall Street Journal señala que se están otorgando sueldos que bordean los US$600 mil anuales, sin contar beneficios extras como los bonos de productividad. En este aspecto, los altos precios de los metales están permitiendo que los niveles de sueldos sean similares en cualquier parte del mundo.
Según los especialistas, estos altos costos – pero sobre todo la escasez de profesionales – podrían originar que la industria minera tenga que enfrentarse a un cuello de botella que impida continuar con la producción mundial en los siguientes años.
PROYECTOS EN CARTERA
Si se cree que el Perú escapa a esta situación se comete un error. Othmar Rabitsch indica que la falta de mano de obra especializada en el país también podría generar un fuerte cuello de botella para el 2013 en el sector. ¿La razón? Para ese año se proyecta el ingreso de cinco grandes proyectos mineros que van a demandar cerca de 25 mil personas y hasta el momento, según el representante de la SNMPE, no hay indicios de que se pueda tener personal calificado que cubra esa necesidad.
Se requieren alrededor de 50 mil trabajadores, sobre todo si se considera que hay además cerca de trece proyectos mineros medianos que también apuntan a ejecutarse en ese año y que, a su vez, demandarán entre 2 mil y 3 mil trabajadores cada uno.
«La escasez de profesionales mineros en el Perú será crítica a partir del 2013 y amenaza con volverse una guerra sin cuartel por talentos. Y no solo en el Perú, sino también en la región», señala Oliver Stark, director de Negocios de Downing Teal Perú, dando un indicio de lo que se viene.
Existen dos frentes de escasez: el primero de ellos incluye a los ejecutivos y profesionales. A este nivel la demanda externa ha sido muy fuerte, sobre todo porque el «boom» minero no es local sino mundial, según sostiene Stark.
Si bien el Perú tiene proyectada una inversión de US$41.000 millones en nuevos proyectos mineros, otros países de la región también tienen una cartera de inversiones que buscan sacar adelante para aprovechar el buen momento de los precios de los minerales.
En América Latina, Chile tiene proyectos mineros por US$50.000 millones; Argentina por US$13.000 millones; México por US$22.000 y Brasil por US$65.000 millones. Otros países competidores mineros del Perú, como Canadá y Australia, tienen proyectos por US$135.000 y US$70.000 millones, respectivamente.
Este contexto de alta cotización del capital humano también genera inestabilidad en las operaciones ya consolidadas; pues es usual que los nuevos proyectos volteen la cabeza y miren a las ya existentes para así obtener la mano de obra que requieren. Así, las minas operativas se transforman en canteras de ingenieros y técnicos expertos, quienes usualmente son tentados para migrar a otras operaciones. En ese aspecto, las empresas mineras deben hacer esfuerzos para retener a su personal.
Adolfo Gonzales, gerente general de TASA Worldwide, indica que hoy las empresas mineras intentan conservar a sus profesionales que se encuentran en puestos claves con bonos de retención; comprometiéndolos así a permanecer por un número determinado de años. De esta manera, si es que son tentados por otras empresas, deberán pensarlo dos veces.
Asimismo, si una empresa quiere «jalar» a alguien de otra minera tendría que pagar un costo muy alto. «Son candados que se están aplicando para evitar la movilidad», señala Gonzales. Sin embargo, estos «candados», a veces, no son tan seguros. El gerente general de una minera mediana, que pidió no ser mencionado, señala que ha tenido que dejar ir a dos de sus ejecutivos a una empresa chilena, porque esta incluso pagó los bonos de retención correspondientes. «Estaban desesperados», señala.
En lo que se refiere a los mandos medios, la demanda también es fuerte y las fronteras son solo geográficas, pues la competencia para la contratación es la misma.
FOMENTO EDUCATIVO
Augusto Baertl, experto minero quien además es presidente de Downing Teal Perú, señala que en el mundo la falta de profesionales es inusual porque, además de que hay más proyectos, el interés de los jóvenes por trabajar en el sector se ha reducido. Las causas estarían en la percepción del trabajo minero como demandante de grandes sacrificios; como ir a lugares aislados, vivir en temperaturas extremas y, en general alejarse de la familia por mucho tiempo.
Pero ese no es el único problema del Perú. Oliver Stark indica que de las universidades peruanas egresan cerca de 600 ingenieros de minas al año, de los cuales solo 50 consiguen un trabajo formal y adecuado. ¿Cómo explicamos este resultado? La educación obtenida en las universidades no corresponde al perfil que exigen las empresas mineras, por lo que estos 550 deben realizar esfuerzos adicionales para nivelarse: cursos, diplomados, maestrías, etc.
Sin embargo, Othmar Rabitsch, descarta que la falta de mano de obra sea solo a nivel gerencial y de profesionales, insiste en que esta necesidad es también de obreros y técnicos especializados. Esta sentencia hasta suena incongruente con la acusación de que el sector minero no genera mano de obra. La pregunta podría venir por su propio peso: considerando que existe una gran demanda laboral en las zonas donde operan las mineras: ¿Por qué no se reclutan a estos pobladores?, con ello simplemente se mataría dos pájaros de un solo tiro: a la vez de que la empresa tendría un excelente relacionamiento social, obtendrían la mano de obra que necesitan.
El representante de la SNMPE tiene una explicación para ello: “Hoy en día un trabajador minero como mínimo debe tener quinto de secundaria y buena comprensión de lectura, porque recibe mucha información, como en las frecuentes capacitaciones en seguridad y en el uso de máquinas cada vez más especializadas.
«No podemos, como antes, contratar a una persona que tiene poca educación y ponerla con un pico y una pala a hacer minería, eso hoy no es posible», señala Rabitsch. Sin embargo, explica que hay muchas empresas mineras abocadas al esfuerzo de ofrecer preparación técnica a los pobladores para que desarrollen actividades vinculadas al trabajo minero.
La ONG holandesa SNV, que trabaja en proyectos de desarrollo en poblaciones de bajos recursos, viene ejecutando un proyecto para la creación de escuelas regionales que permitan capacitar a pobladores jóvenes para laborar en el sector minero. En ese sentido, esperan contar con el apoyo de los gobiernos regionales para desarrollar su proyecto.
CUESTIÓN DE TÉCNICOS
Según Rabitsch, la preparación en el aspecto técnico es limitada, hoy egresan alrededor de 300 técnicos al año de Tecsup y el Cetemin, dos organizaciones altamente especializadas en preparan técnicos específicamente para el sector minero. Senati se suma a las entidades con mayor experiencia en la formación de potenciales trabajadores minero. No obstante, el número de egresos resulta de lejos insuficiente frente a la demanda.
La escasez ha generado que los costos de contratación se hayan elevado para todo el sector hasta en un 50% en un plazo de diez años, según la SNMPE. Rabitsch señala que la movilidad se está dando mucho más en técnicos de la mediana minería, ya que los de la gran minería usan como mecanismo de retención la entrega de utilidades; la misma que permite a los trabajadores gozar como mínimo de hasta 20 sueldos al año.
El hecho de que no haya suficientes profesionales y técnicos para atender los requerimientos del sector minero podría generar desaliento en la inversión de esta naturaleza.
La SNMPE, viendo este problema, está evaluando algunas alternativas; como intentar convocar a las organizaciones del Estado (Ministerio de Energía y Minas, Ministerio de Trabajo y Promoción Social y Ministerio de Educación) y a las empresas mineras para determinar una acción conjunta que permita al sector sortear este tema, más aun en un país que necesita a gritos de más empleo.
Pero más allá de esta iniciativa, se trata de que los proyectos mineros que conforman la cartera minera del Perú, para los próximos años, no se detengan por este tipo de limitaciones; sobre todo porque el país los necesita para continuar avanzando en este largo camino hacia el desarrollo.



